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Inauguración del primer Centro de Investigación en Energía Solar de Chile
Según el investigador de la PSA, el SERC-Chile está llamado a ser el catalizador y motor de la investigación que acerque las distintas tecnologías solares (y no sólo la producción de electricidad) hasta una situación que permita su implementación masiva en el contexto particular chileno y, por extensión, a toda la región. Esta actividad no la realizará el SERC aisladamente, ya que el Centro se encuentra también asociado al proyecto Europeo STAGE-STE (“Scientific and Technological Alliance for Guaranteeing the European Excellence in Concentrating Solar Thermal Energy” (Alianza Científica y Tecnológica para garantizar la excelencia y liderazgo Europeos en Energía Termosolar), liderado por el CIEMAT, en el que colaborará con cuarenta instituciones altamente relevantes de todo el mundo para intentar que estos retos de la energía termosolar sean superados no sólo en Chile sino también en todos aquellos países y regiones con elevado potencial de energía solar (Sur de Europa, Norte de África, Oriente Medio, China, Australia, Sudáfrica, México, Brasil y Chile).
Julián Blanco, investigador de la Plataforma Solar de Almería (PSA-CIEMAT), participó en la inauguración del Solar Energy Research Center de Chile (SERC-Chile, Centro de Investigación en Energía Solar).
El primer centro de excelencia en investigación en energía solar de Chile, Solar Energy Research Center, SERC-Chile, fue inaugurado el pasado 5 de julio en el Salón de Honor del Congreso Nacional de Chile en una ceremonia a la que asistieron el presidente de la Comisión del Senado Desafíos del Futuro, Guido Girardi, el ministro de Energía, Jorge Bunster, el presidente de CONICYT (Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica de Chile), José Miguel Aguilera, y el director de SERC-Chile, profesor Rodrigo Palma.
Asimismo, asistieron rectores y principales autoridades de las universidades de Chile, Antofagasta, Tarapacá, Técnica Federico Santa María, Adolfo Ibáñez y Concepción, y de Fundación Chile, además de altos funcionarios de Gobierno, Congreso, CONICYT y representantes de organismos ligados al ámbito energético, y unos 200 invitados.
Al finalizar la ceremonia se llevó a cabo la conferencia internacional “Desafíos de la energía solar en Chile y el mundo”, con la participación de científicos e investigadores de prestigio mundial: Peter Strittmatter, de la Universidad de Arizona; Radovan Kopecek, de ISC Konstanz; y Julián Blanco, investigador de la Plataforma Solar de Almería (PSA-CIEMAT).
El Dr. Julián Blanco participó con una conferencia titulada “Los retos de la investigación en energía solar en el siglo XXI”, en la que comenzó subrayando la transcendencia que tienen la investigación y la innovación en nuestra sociedad actual, hasta tal punto de que son el principal indicador que determina la posición y la importancia mundiales de los distintos países. En segundo lugar, señaló la relevancia de los problemas actuales asociados a la energía, que conlleva, inevitablemente, una participación mucho más notable de las energías renovables en las distintas matrices energéticas.
El investigador español se centró en el caso particular chileno, en donde el gran potencial solar existente coincide geográficamente con una elevada demanda energética por el sector minero (principal actividad económica del país). Indicó que la energía solar fotovoltaica, primera opción que se contempla como resultado de las importantes reducciones de coste experimentadas en los últimos años, tiene el problema de su continua variación a lo largo del día, lo que hace que, en cantidades importantes, sea imposible de gestionar en la actualidad por el SING (Sistema Integrado del Norte Grande, red eléctrica del norte de Chile, que se encuentra aislada del resto del país) debido, entre otras razones, a la curva casi plana de demanda energética durante las 24 horas los 365 días del año (la demanda energética de las mineras supone más del 90% del total de consumo energético). La única solución, añadió Julián Blanco, vendría por la introducción de sistemas eficientes de almacenamiento energético, lo que no resulta sencillo ni técnica ni económicamente. Por el contrario, la producción de electricidad termosolar encaja mucho mejor en el contexto chileno dado que,
