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La Unidad de Innovación Biomédica publica un nuevo avance en terapia celular para la Enfermedad Inflamatoria Intestinal
La Unidad de Innovación Biomédica del CIEMAT ha publicado un nuevo trabajo científico titulado “Improved efficacy and long-term protective effects of CXCR4/IL10 bioengineered mesenchymal stromal cells in a model of inflammatory bowel disease”, firmado por Mercedes Lopez-Santalla, Marta C. Ordoñez-Velasco, Maria Fernandez-Garcia, Miriam Hernando-Rodriguez, Juan A. Bueren, Rosa M. Yañez y Marina I. Garin, y publicado en la prestigiosa revista internacional Bioengineering and Translational Medicine.
El estudio presenta una estrategia innovadora basada en la modificación genética de células estromales mesenquimales (MSCs) para mejorar su eficacia terapéutica en el tratamiento de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII).
Las células estromales mesenquimales se investigan desde hace años como posible tratamiento para enfermedades inflamatorias crónicas gracias a su capacidad para modular el sistema inmunitario y favorecer la regeneración de tejidos dañados. Sin embargo, en el caso de la EII, los resultados clínicos han sido desiguales.
Uno de los principales problemas es que muchas de estas células no logran llegar en cantidad suficiente al tejido inflamado del colon. Además, su efecto inmunomodulador puede variar una vez administradas en el organismo.
Para superar estas limitaciones, el equipo del CIEMAT diseñó una versión mejorada de estas células. Mediante ingeniería genética, incorporaron de forma estable dos elementos clave: CXCR4, un receptor que actúa como “sistema de navegación” y facilita que las células se dirijan hacia las zonas inflamadas; e IL-10, una molécula con potente efecto antiinflamatorio que ayuda a regular la respuesta inmunitaria. El resultado fueron las denominadas CXCR4-IL10-MSCs, una versión optimizada con mayor capacidad terapéutica.
En un modelo experimental de colitis en ratón, las células modificadas mostraron una mayor capacidad para localizar el colon inflamado y redujeron de forma más eficaz los síntomas de la enfermedad en comparación con las células no modificadas.
Además, cuando los animales fueron sometidos nuevamente a un estímulo inflamatorio crónico, las células optimizadas demostraron un efecto protector prolongado.
Este resultado sugiere que no solo actúan de forma inmediata, sino que podrían contribuir a generar una memoria inmunitaria protectora a largo plazo.
Así las cosas, los hallazgos de este trabajo apoyan el desarrollo de productos celulares más precisos y eficaces para el tratamiento de enfermedades inflamatorias crónicas como la EII.
